Los Castrati

La prohibición de que las mujeres cantasen en los coros de las iglesias se remonta al siglo VII, pero fue en el XVI cuando el Papa Pablo IV prohibió que el género femenino actuase en la Basílica de San Pedro; además, alrededor de 1650, el Papa Inocencio XI prohibió que se enseñase canto y música a las mujeres. Ante la imposibilidad de que el varón llegase a emitir el tono de voz de la mujer y para obtener voces agudas en los escenarios, en el siglo XVI se comenzó a recurrir a hombres castrados. De esta forma surgieron estos curiosos personajes llamados castrati o castratos.

Los padres de niños humildes de entre 6 y 8 años les hacían castrar, manteniendo así a lo largo de su adultez unas voces femeninas en las que se unían la ternura del niño y la potencia del adulto (no eran exactamente igual que las voces de mujeres), para lanzarlos al mundo de la música en forma de sopranos. Así, niños pobres tenían la opción de prosperar tanto económica como socialmente. Sin embargo, muchos morían tras la castración, realizada por barberos, o no llegaban a ser cantantes profesionales; en los siglos XVII y XVIII se castraron a unos 4.000 niños al año, aunque sólo acabó triunfando un 10%. Y no sólo esta práctica les afectaba a sus voces, ya que, además, los niños castrados engordan excesivamente, les desaparecía el vello, se les retraía el pene… A pesar de su generalización, la castración seguía estando penalizada, razón por la cual se justificaba con razones médicas, es decir, que alegaban la castración por enfermedades.

Italia era el principal país europeo (y casi exclusivo) que practicaba la castración entre los jóvenes, pues la mayoría de los castrati eran originarios de Roma, Venecia, Florencia, Nápoles, etc.

Entre los siglos XVII-XVIII, los castrati empezaron a ser utilizados en la ópera, razón por la cual adquirieron una gran fama, además de que obtenían por sus actuaciones unos honorarios elevadísimos.

Quienes sentían más predilección e interés hacia los castrados eran las mujeres nobles y las reinas, introduciéndolos ellas mismas en los espectáculos de la Corte. Los castrati también gozaban de esa protección porque las damas podían mantener relaciones sexuales con ellos sin el riesgo de quedar embarazadas y, por tanto, de quedar al descubierto en sus infidelidades.

Las primeras bases para la prohibición de la castración las puso Napoleón Bonaparte cuando invadió Nápoles, lugar de donde solía salir la mayor cantidad de cantantes castratos. Pero fue a lo largo del siglo XVIII cuando las mujeres volvieron a actuar en los escenarios y cuando el Papa León XIII prohibió la actuación de los castrati en los actos religiosos. La castración infantil voluntaria para fines artísticos fue definitivamente prohibida en 1870 por el Estado italiano.

Farinelli

Carlo Broschi Farinelli luciendo la Cruz de Calatrava. Jacopo Amigoni (1750-52)

Carlo Broschi (o Farinelli como nombre artístico) nació en Apulia –Italia– en el año 1705. Al contrario de los típicos castrados, que provenían de familias humildes, los orígenes de Broschi eran acomodados, ya que sus padres pertenecían a la baja nobleza italiana; por lo tanto, su castración no se debió a necesidades económicas o sociales, sino a necesidades médicas, a una enfermedad o accidente (pudo sufrir un accidente con un caballo).

Una vez castrado, Carlo fue enviado a un conservatorio, lugar donde se entrenaba la voz de los castrati, y su instrucción estuvo bajo el mando de Nicola Porpora.

Farinelli comenzó a adquirir fama en el sur de Italia con el apodo de il ragazzo (“el muchacho”) y en 1722 consiguió actuar en Roma. A partir de entonces, fue cantando por las grandes ciudades de Italia como Viena, Venecia, Nápoles, Milán y Bolonia.

El éxito obtenido en el país italiano impulsó a Farinelli a hacer una especie de gira por las más distinguidas casas reales de Europa. El castrati también actuó en España y, aunque en la Corte madrileña tenía previsto quedarse un mes, terminó trabajando para ella casi 25 años.

Carlo Broschi Farinelli. Giaquinto Corrado (1753)

Isabel de Farnesio, esposa de Felipe V, encontró en Londres a Farinelli y vio en su voz una forma de calmar la melancolía y enfermedad (o más bien locura) del rey. A cambio de 3.000 libras de pensión, Broschi decidió aceptar la tarea de cantar para el monarca español, lo cual haría de 1737 a 1746, convirtiéndose durante esos 9 años en el cantante oficial de la Cámara Real; Felipe V también lo nombró Primer Ministro.

Cuando Fernando VI accedió a la corona, Farinelli continuó en la Corte y fue nombrado, entre otras cosas, director de teatros en Madrid y Aranjuez. A su vez, Carlo utilizó su poder para persuadir a Fernando VI y que éste estableciese la ópera italiana en España, sustituyendo así a la francesa. 

“La Farnesio”, quien había reclutado al cantante durante el reinado anterior, sintió celos de que los nuevos reyes se hubiesen apoderado de la voz del castrado. El rumor de un romance entre Farinelli y la reina consorte Bárbara de Braganza, muy posiblemente lanzado por Isabel de Farnesio, empezó a extenderse por la Corte, pero nunca ha podido demostrarse que mantuviesen un verdadero idilio.

La voz de Farinelli no pudo esta vez curar al depresivo Fernando VI. Tras ser relegado de sus servicios, el cantante se marchó a los territorios españoles de Nápoles, de donde fue expulsado por Carlos III, aunque el rey le mantuvo su pensión vitalicia. A partir de entonces, Broschi se trasladó a Bolonia, ciudad donde vivió hasta su muerte en 1782.

Retrato del castrato Carlo Broschi Farinelli. Jacopo Amigoni (1762)

El último castrati: Alessandro Moreschi

Alessandro Moreschi, nacido en Roma en 1858 y apodado l’angelo di Roma (“el ángel de Roma”), ha sido considerado históricamente como el último castrato del mundo.

Alessandro Moreschi

La castración estaba más que prohibida y perseguida en la segunda mitad del siglo XIX, pero Alessandro sufrió una hernia inguinal que le obligó a ser castrado.

Aprovechando su castración “involuntaria”, Moreschi comenzó a ser instruido para el canto. Fue enviado a estudiar a la escuela de Salvatore di San Lauro bajo la dirección de Gaetano Capocci, quien hizo que lo aceptasen en el Coro de la Capilla Sixtina.

Este último castrato murió en su ciudad natal en 1922 habiendo adoptado un hijo.

Hoy en día se conservan unas grabaciones en las que se escucha a Alessandro Moreschi cantando, siendo el único testimonio que se conserva sobre la verdadera voz de los castratos. A pesar de su importancia histórica, se dice que la voz de Moreschi es bastante mediocre en comparación con la de los castrati del siglo XVIII.

Debo decir que, según algunos, el último castrado es, en realidad, el cantante francés de 37 años Ugo Farell.

Anuncios

6 comentarios en “Los Castrati

  1. Enhorabuena por tu primer y gran post. Me ha parecido muy interesante, a partir de ahora seguro que la música que escuche la relacionaré con estos “personajes” que no conocía. ;-)

  2. Rebeca Aparicio dijo:

    Lo primero de todo, ¡felicidades por tu blog! Conociéndote, estoy segura de que me va a encantar y voy a aprender mucho :)

    Lo segundo, un post muy singular! Para empezar no sabía que los castrati podían tener relaciones sexuales. Lo he buscado y al parecer, aunque la castración reduce o elimina completamente la líbido y el pene queda como uno infantil, pueden “ocasionalmente tener erecciones, orgasmos y eyaculaciones (aunque éstas son de semen totalmente carente de espermatozoides)”. He indagado porque me ha parecido muy curioso que mantuvieran relaciones con las mujeres nobles.

    P.D. Muy bueno el aporte de los vídeos, sobre todo de la grabación de Moreschi.

  3. Rebeca Aparicio dijo:

    El otro día di en Música las diferentes voces que existen y el profe nos habló de una voz especial masculina que se llama contratenor. Es una voz de tenor (la voz más aguda masculina) que ha sido educada para intentar llegar a las notas de contralto (la voz más grave femenina). La voz de los contratenores oscila entre esas dos (aunque a mi juicio suena como una mujer tal cual!):

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s