El hundimiento del Wilhelm Gustloff

El tema de los naufragios está muy de actualidad por el suceso del crucero italiano Concordia, en el que desgraciadamente -y a causa de la incompetencia de su capitán- ya han sido encontrados 17 cuerpos. A raíz de este naufragio se ha estado hablando de otras tragedias náuticas, razón por la cual he decidido escribir este post, eso sí, centrándome sólo en el hundimiento que más vidas se ha llevado de todos los tiempos, alrededor de 10.000: el del Wilhelm Gustloff. Es curioso que prácticamente no se conozca este suceso, que no trascendiera históricamente tanto como, por ejemplo, el Titanic, pues las personas fallecidas no eran ricas y se produjo en el contexto de la Segunda Guerra Mundial (una desgracia más en un enorme fondo de tragedias…). Además no fue un accidente, no se hundió por el error de no haber sabido preveer la aparición de un iceberg, sino que la mayor tragedia naval de la historia fue provocada, fue causa del impacto de tres torpedos, detrás de los cuales, claro está, había un hombre.

Hoy hace exactamente 67 años que el transatlántico alemán Wilhelm Gustloff se hundió en las aguas del mar Báltico y yo, humildemente, explico su historia como homenaje a sus pasajeros eternos.

El buque fue creado en Alemania con el fin de servir como crucero de placer, pero cuando empezó la segunda gran guerra el barco se convirtió en una enorme enfermería ambulante, pues su labor era transportar a los heridos.

En enero de 1945 los soviéticos ya habían avanzando mucho por el Frente del Este, sin que los civiles alemanes de esas zonas (sobre todo de Alemania Oriental y de Polonia) fuesen rescatados por los suyos de las batallas entre nazis y rusos. La Operación Aníbal (para la evacuación de tropas y civiles alemanes) llegó algo tarde, por lo que el salvamento era muy difícil tanto por tierra como por mar, donde los submarinos soviéticos vigilaban cualquier acción. En este contexto, el Wilhelm Gustloff -entre otros transatlánticos- fue enviado para trasladar a heridos, enfermos y refugiados hacia el oeste de Europa.

En el puerto báltico de Gotenhafen (en la bahía de Danzig) más de 60.000 refugiados forcejeaban para poder subir a uno de los cuatro buques alemanes que estaban embarcando a militares, generándose un clima caótico. La gente que subía al Gustloff, que se dirigía a Dinamarca, quedaba registrada, pero muchos hombres, niños y mujeres subieron a la fuerza y “a escondidas” burlando la vigilancia; el barco quedó abarrotado sin que hubiese suficientes salvavidas ni botes para todos si ocurría una tragedia.

Alrededor de 170 hombres componían la tripulación y el rescate estaba formado por 918 oficiales y marineros, por 373 mujeres del Cuerpo Femenino Auxiliar de la Kriegsmarine, por 162 heridos y por 8.956 refugiados -según datos recientes, ya que antes se pensaba que eran 4.424 los refugiados que transportaba el barco, pues no se había contado con aquellos que subieron a bordo “sin permiso”-. Más de 10.500 personas comenzaron el viaje del Wilhelm Gustloff a las 12:30 del 30 de enero de 1945.

Salida del Wilhelm Gustloff

Dos posibilidades presentaron los capitanes Friedrich Petersen y Wilhelm Zahn (civil y militar) del Wilhelm Gustloff: navegar por aguas profundas o por la costa. Finalmente, el barco se dirigió al norte con el fin de buscar un dragaminas (barco dedicado a identificar y destruir minas marinas). Su error fue encender las luces -que habían estado apagadas-, pues con el mal tiempo que hacía habría pasado desapercibido, pero en ese mismo momento el buque fue avistado por el submarino soviético S-13 comandado por Alexander Marinesko, dedicado a impedir las operaciones navales alemanas en el norte.

A las 21:08 el Gustloff fue atacado por el submarino. Marinesko mandó lanzar 3 torpedos: el primero impactó en la proa, el segundo acertó en la piscina de la cubierta E -donde se habían situado las mujeres de la Kriegsmarine, muriendo al instante- y el tercero a mitad del barco, justo en la sala de máquinas. Los 2.000 refugiados que estaban en la cubierta más baja se ahogaron al instante. El buque escoró primero a estribor, luego se enderezó y finalmente se inclinó a babor.

Lugares de impacto de los tres torpedos

Cerca de 50 minutos después de los impactos el Wilhelm Gustloff se hundía a 90 metros de profundidad.

No se sabe con exactitud el número de muertos, pero los últimos datos dicen que 9.343 personas murieron en la tragedia de este transatlántico alemán. Buques de rescate (torpedo alemán T-36) regresaron a por los supervivientes y se encontraron con el mar cubierto de cadáveres, puesto que el agua rozaba los 10º C bajo cero. A pesar de todo, los rescatados sumaron un total de 996, aunque algunos morían de frío poco después. Entre los supervivientes hubo algunas mujeres embarazadas.

Recorrido del Wilhelm Gustloff y del submarino soviético S-13

El naufragio del Wilhelm Gustloff y del Goya, un barco-hospital también hundido por los soviéticos en abril de 1945, se llevó alrededor de 17.000 vidas.

Arriba: recreación del buque hundido. Abajo: fotografías de la expedición al Gustloff en 2003

El capitán del submarino soviético que acabó con el Gustloff, Marinesko, fue candidato a Héroe de la Unión Soviética, aunque se le denegó porque el alto mando soviético pensaba que quien había hundido el buque había sido la Luftwaffe (fuerza aérea nazi). Sin embargo, se le dio la condecoración a título póstumo. Vladimir Konovalov, el capitán que hundió el Goya, sí fue nombrado Héroe de la Unión Soviética. Esta es una de esas cosas que hacen que me avergüence de la raza humana.

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8 comentarios en “El hundimiento del Wilhelm Gustloff

  1. rebecaaparicio dijo:

    Gracias por este post Mariángeles. Me era totalmente desconocido tal hundimiento…
    Iba a decir q no puedo creer cómo pueden haber personas q maten indiscriminadamente y q encima se les condecore por ello. Pero luego me he acordado de muchos casos. Así que estoy contigo, este tipo de cosas me avergüenzan de la humanidad.

  2. David Alejandro dijo:

    En realidad, Yo no sabia de tal hundimiento, pero no puedo creer que fuera tan frio como para matar a personas inocentes. Que solo necesitaban ir a otro lugar o simplemente viajar. No para morir ha manos de un cobarde. Nisiquiera tuvieron tiempo de reaccionar.

    • mariantristan dijo:

      Se que parece algo macabro y sinsentido, pero el hombre en muchas ocasiones a lo largo de la historia ha actuado como un ser salvaje carente de sentimientos. La población de Hiroshima y Nagasaki también era inocente y mira lo que les pasó…
      Aún así, sabemos que estos sucesos son contados con mayor o menor “realismo” dependiendo de si son los vencedores o los vencidos quienes los cuenten.

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